Los viñedos cubren unas 12.000 hectáreas y se extienden entre los 125 y los 690 metros sobre el nivel del mar. De ese total, 10.082 hectáreas están clasificadas dentro de la D.O.; en el centro de la zona, otras 2.680 hectáreas pertenecen a la categoría llamada superior porque se asientan sobre tierras albarizas. Éstas forman una corteza que cubre la superficie, lo que ayuda a retener el agua durante los largos y calurosos meses de verano.
Los terrenos arenosos de las zonas de los Ruedos tienen un poco de piedra caliza y producen muchas uvas, pero no son de tan buena calidad como los de la zona superior.
El clima es mediterráneo con un cierto carácter continental, aunque no muy acusado, por ser seco y semiárido. Los veranos son largos, cálidos y secos, con temperaturas máximas que con frecuencia superan los 40º C. Los inviernos son cortos y fríos.
Las lluvias suelen producirse entre noviembre y abril. Hay granizo de forma ocasional y las heladas son muy esporádicas. El mayor riesgo para el viñedo, como en toda Andalucía, es el calor estival.