En la finca Los Cerrillos, en el Valle del Guadiana y bajo la sombra del Castillo de Peñarroya, la familia MONTALVO WILMOT mima cada cepa de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Syrah para elaborar sus vinos siguiendo una tradición centenaria que arranca en el cultivo de las viñas, cuando Los Cerrillos fueron centro de la Gran Dignidad Prioral de San Juan de Jerusalem.
Nuestra joven, pero experimentada bodega, persigue innovar en el sector vinícola, donde la calidad es nuestro principal objetivo, logrando ensamblar perfectamente tradición y tecnología. Queda así reflejado nuestro esfuerzo y regularidad, no solo por una crítica muy positiva en revistas especializadas y catadores reconocidos, sino también por la larga lista de triunfos obtenidos en numerosos y prestigiosos certámenes.
En la finca Los Cerrillos, contamos con depósitos de acero inoxidable, con control continuo de temperatura para la fermentación de la uva.
Después el vino envejecerá en barrica de roble francés y americano y se embotellara en la propiedad.
Todas estas operaciones se controlan informaticamente, desde el estado de los viñedos, hasta el perfecto grado de humedad y temperatura en todas las instalaciones.
El cultivo de la uva se realiza en la propia finca Los Cerrillos como una tradición artesanal.
Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Syrah alcanzan su máxima expresión en la tierras fuertemente calizas, lo que unido a los fuertes cambios de temperatura, baja pluviometria y muchas horas de sol, hacen producir vinos ideales para los paladares más exigentes.
Estudiamos la madurez precisa y la promesa debida de una buena añada, analizando cada año los parámetros característicos de las diferentes variedades de uva.