
Durante la década de los noventa ha conocido un rápido desarrollo gracias a la fusión de pequeñas bodegas y cooperativas, así como a la adaptación de sus vinos a los gustos modernos. Así, a los vinos robustos de elevada graduación alcohólica, destinados a su público más autóctono, se les están sumando otros más afrutados, sabrosos, con buen equilibrio y una graduación alcohólica más del gusto del consumidor medio.
Las exportaciones se han cuadruplicado desde 1995 y un nuevo centro de investigación ha ayudado en gran medida a mejorar la producción.