Según Joan Soler, el enólogo de
Abadal y conductor del maridaje,
“realizar una cata vertical está al alcance de cualquier coleccionista. Lo que ofrecemos nosotros es una cata vertical invertida, es decir, probar la añada que actualmente comercializa la bodega y de aquí, tirar hacia atrás hasta una añada que aún esta de crianza en botella y otra que justo acaba de ser fermentada. Y poder probar como era el mosto de fermentación que ha dado este vino hasta llegar a probar la uva de la con la que se ha elaborado este vino, es decir, la uva de esta vendimia 2007”.
Por lo tanto, el Maridaje de los Sentidos fue una cata de gran riqueza para los aficionados, que difícilmente podrían probar un vino en estas fases. Se trataba de recorrer, de la mano de Joan Soler, el camino que llevaba al viñedo, haciendo un camino descendiente en dirección a la tierra.

Siguiendo un camino iluminado con velas, los asistentes llegaron al Celler Sant Ramon, donde se les ofrecía una copa de Abadal Chardonnay fermentado en barrica 2005 para ir abriendo boca y dónde se empezaron a desvelar algunos de los elementos que se siguieron desarrollando a lo largo del espectáculo: vino, música en directo y moda.
Mientras se degustaba la copa de vino, Olga Aleshinski, Violin Solista de la Orquestra Simfónica del Gran Teatre del Liceu, premiaba a los asistentes con grandes clásicos mientras modelos desfilaban con elegantes creaciones Escada en tonos dorados conciliados con blancos y negros.
Seguidamente, entraron al Celler dels Til.lers, uno de los espacios más característicos de la bodega. Allí, entre las majestuosas barricas de vino, destacaban las mesas exquisitamente decoradas donde los comensales habían de disfrutar del maridaje y experimentar los cinco sentidos con el espectáculo.

Al inicio de cada cata el enólogo de
Abadal, Joan Soler, creaba la atmósfera adecuada para gozar al máximo de las sensaciones explicando las características de cada vino y la justificación del maridaje gastronómico, musical y artístico escogido. A su vez, los actores invitaban a introducir las manos dentro de recipientes opacos para completar la fiesta de los sentidos con el tacto de las peculiares texturas del contenido.
Y seguidamente, las modelos vestidas con prendas de alta costura
Escada, desfilaban con unos vestidos especialmente elegidos en función de las características del vino y del ambiente creado con la iluminación y con la música en directo.
Ferran Adriá, el chef de El Bulli, elogió el carácter “innovador” del maridaje, que definió como “una performance” por la importancia de la música, la danza y la iluminación, a parte del olfato y el gusto del vino y de los platos. Ferran Adrià comentó que “Está muy bien que en estos actos haya alguna cosa más que buena comida”, que es de lo que el se encarga, y que en esta ocasión fue servida por Aligué Catering.

Pero sin lugar a dudas, el gran protagonista de la noche fue el Abadal 3.9. En el primer maridaje, se sirvió el Abadal 3.9 2003, la añada que actualmente está en el mercado, y que se unió con un sofisticado plato de Foie y albaricoque con muslitos de codorniz.
Después, el 3.9 2005, que actualmente está en proceso de envejecimiento. Para ello se creó un original plato, denominado “Las Tres Barricas”. Seguidamente, se sorprendió a los asistentes con el 2007, que está en proceso de fermentación, y que se acompañó de un Filete de Ternera con frutos del bosque.
Y se cerró la degustación de vinos con una copa de mosto, la uva prensada de esta vendimia, originalmente servida a los comensales sobre un plato de tierra con una hoja de parra, y que se podía acompañar de deliciosas uvas de Cabernet Sauvignon.
Y para culminar la noche gastronómica, el maestro chocolatero Enric Rovira sorprendió a los asistentes con el Polígono 3 parcela 9 by Enric Rovira. Un original packaging, que sirvió para ofrecer a los asistentes un resumen del vino estrella de la noche: el 3.9. Ofreció los 9 aromas procedentes de las 3 fases del vino (fruta – barrica – botella) a través de sus originales creaciones de chocolate. Fue el punto y final de una velada en que se convirtió el vino en un espectáculo de los sentidos.
*Fuente: Dpto. Comunicación Abadal