
La zona de producción amparada por la D.O. abarca toda la isla y se divide en tres subzonas claramente diferenciadas y delimitadas por los abruptos contrastes del paisaje y el clima.
Además de tintos, blancos y rosados jóvenes, y de los excelentes y tradicionales vinos de postre Malvasía. La Palma produce Vinos de Tea artesanales, que se expenden directamente de la barrica, bajo supervisión del Consejo Regulador (se llaman así a los vinos que se guardan en barricas de pino canario, cuyas resinas les transmiten unas cualidades singulares).
En la actualidad hay más de un millar de viticultores inscritos en los registros de la denominación, que cubre una superficie de 1.046 hectáreas.