En La Palma se elaboran vinos tintos, blancos y rosados muy respetables. La mayor parte de la producción es de vinos jóvenes, aunque la normas de la denominación incluyen el envejecimiento.
En la subzona del Hoyo de Mazo son especialmente notables los vinos tintos, mientras que la de Fuencaliente produce alrededor de las tres cuartas partes de los vinos blancos de la isla, que son elaborados principalmente con uva Malvasía y pueden ser dulces o secos. Hay también vinos encabezados.
Los Vinos de Tea (ver Vinicultura) procedentes de los valles nebulosos y las antiguas bodegas del noroeste isleño están registrados ante el Consejo Regulador como un estilo específico de elaboración, aunque no pueden ser vendidos con la etiqueta de la denominación, pues se comercializan a granel.