Hasta el siglo XIX, en el Penedès predominaban los vinos tintos. Después de que los viñedos fueran afectados por la filoxera, los productores los replantaron con cepas americanas, que posteriormente injertaron con variedades de uva blanca debido a la creciente popularidad que estaban alcanzando en ese momento los vinos espumosos.
La crianza y embotellamiento comenzó en los inicios del siglo XX. En la década de 1970, los productores comenzaron a introducir la tecnología del acero inoxidable y la fermentación en frío. Aquellos pioneros fueron también los primeros en Cataluña y en toda España en introducir variedades de uvas procedente de Francia. Debido a sus excelentes resultados, fueron posteriormente adoptadas no sólo por la denominación, sino por otras áreas de cultivo de Cataluña.
Los primeros viñedos ecológicos que hubo en España también fueron en la zona del Penedès.