
Esta denominación situada en la provincia Tarragona saltó a la fama la pasada década después de comenzar a aplicar nuevas tecnologías en la elaboración del vino. Desde entonces, los viñedos, en los que a comienzos de 1980 se plantaron uvas francesas para unirse a las autóctonas, han producido los nuevos Prioratos .
La calidad de sus caldos, tanto los tradicionales como los nuevos, se basa en un microclima y un suelo únicos . Es este terreno y la mezcla de viejos y nuevos vinos lo que ha hecho del Priorato una de las zonas de cultivo más estrechamente observadas de Europa.