Las cosechas suelen ser muy bajas debido al propio terreno rocoso que impide la acumulación de agua. Algunas vides se plantan en laderas sin formar terrazas, ya que la erosión de este suelo pedregoso hace que la plantación sea prácticamente imposible.
El cultivo suele ser conducido en forma libre mediante la poda en vaso o en forma de emparrados con poda Royat o Guyot. La vendimia comienza muy tarde, a finales de septiembre o principios de octubre. En la actualidad es muy importante realizar una vendimia cuidadosa y un rápido transporte de las uvas a las bodegas para evitar comienzos de fermentaciones no controladas y la oxidación.