Los viñedos crecen a lo largo de la llanura a una altitud que oscila entre los 450 y los 1.000 metros sobre el nivel del mar. Están plantados en suelos movedizos, pizarrosos y húmedos que son razonablemente fértiles. También poseen arena y granito arenoso.
El microclima del valle es su mejor protección debido a que suaviza el clima continental de la meseta castellana, resguardándolo de las bajas temperaturas del invierno y las elevadas del verano. Por ello, el hielo y el granizo aparecen muy ocasionalmente, al igual que el viento y el excesivo calor del verano.
Hay mucha luminosidad y menos lluvia que en Galicia, pero suficiente: 721mm. La temperatura media durante el año es de 12,3 ºC.